Los
tres Trabajadores
Tres trabajadores
preparaban piedras para la construcción
de un grande templo. Aproxímeme
del primero y pregúntele, fijándole con simpatía.
-
¿Qué estás haciendo, mi amigo?
-
Preparo piedras. –Respondió secamente.
Encamíneme par el secundo y interróguele
del mismo modo.
-
Trabajo pelo mi salario. Fue la respuesta.
Dirígeme, entonces, al tercero y hecho la misma pregunta con que ya había
interpelado los otros dos.
- ¿Qué estás haciendo, mi amigo?
El trabajador, fijándome lleno de alegría, respondió con entusiasmo:
-
¿Pues no ves? Estoy construyendo una catedral.
Reparen, mis amigos, lo modo tan diverso como cada trabajador cumplía su
trabajo. El primero desobligabas de una
tarea, para él, material y grosería; el secundo no visaba solamente al dinero a
recibir pelo trabajo; el tercero contemplaba el ideal.
Esclavos seremos se, a la semejanza
del primero trabajador, limitarnos
a nuestra vida a la pelea diaria.
Entre los ambiciosos nos
incluiremos se contemplarnos solamente el lucro inmediato de nuestros
esfuerzos.
Felices serán, pero,
aquellos que viven y sufren por un ideal.